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Un estilo de vida saludable puede ayudarte a mantener una buena memoria

mantener una buena memoria

El ritmo y estilo de vida moderna, los procesos automatizados, la “digitalización” de nuestro día a día, es uno de los factores que más afecta la memoria de las personas en la actualidad. No, de ningún manera es el propósito de este artículo proponer volver a la edad de las cavernas, pero sí es necesario tomar en cuenta y aprovechar en cuanto se pueda, el hecho comprobado de que una vida saludable puede ayudarnos a mejorar los procesos relacionados con nuestra memoria.

Del sedentarismo físico al sedentarismo mental

Del mismo modo que el sedentarismo físico afecta nuestros músculos, nos hace propensos a engordar y a sufrir enfermedades relacionados  con la obesidad y falta de ejercicio, igualmente el sedentarismo mental, tratar de reducir constantemente los procesos de la memoria, hacen que esta también reduzca su efectividad. Es muy común que escuchemos (o digamos) “¿Y ahora donde dejé las llaves?” como una manera de desahogarnos por algo que parecemos no entender, pero es difícil ver a alguien tratando de memorizar 12 o 15 números de personas importantes en su vida, algo que era muy común hacer antes que los dispositivos móviles llegarán a la vida de las personas, con agendas que guardan todos los nombres por ti sin necesidad de esforzar tu memoria.

Pero arriba ese ánimo, las mejores armas para prevenir y/o combatir la pérdida de memoria la tenemos en nuestras casas, trabajos e incluso en la intimidad de nuestra habitación. Construir hábitos sanos, comer de manera saludable, hacer ejercicios que normalmente conduzcan a interacción social, como trotar, hacer yoga o bailoterapia, ayuda mucho, pero lo mejor de todo es enfocarse en aprender cosas nuevas cada día, el proceso cognitivo es un verdadero  escudo que nos protege en el tiempo de los riesgos de la pérdida de memoria.

¿Tan simple como aprender cosas nuevas?

Por supuesto, pero deben ser cosas que te obliguen a realizar un mínimo esfuerzo mental, es decir, si estás aprendiendo a usar un nuevo dispositivo que servirá para grabar más números de teléfonos, apenas son unos pasos, luego terminarás dejando todo el trabajo mental a un aparato o sistema automático, eso no ayuda. Por otra parte, desde actividades en apariencia triviales como resolver crucigramas o sudokus, leer un libro o aprenderte canciones, te ayudarán a blindar tu memoria.

Idiomas y música grandes aliados de la memoria

Estudios han demostrado que los músicos tienen una memoria muy sana en el tiempo e incluso, una facilidad resaltante para las matemáticas, del mismo modo ocurre con quienes estudian idiomas. Los continuos procesos de aprendizaje, análisis y memorización de partituras, por ejemplo, representa algo parecido a leer cuentos que deben memorizarse, en su contenido y en todos los matices que implique dicho contenido, aunque para un músico hábil esto se convierta en algo normal, usted podrá corroborar lo difícil que es si trata de memorizarse por completo algún cuento.

Pero si no te gusta estudiar música, leer o resolver sudokus, puedes llevar a cabo acciones o procesos mucho más comunes como preparar una nueva receta cada domingo, si te gusta cocinar, cualquier proceso que implique ejercitar la memoria aprendiendo cosas nuevas y mejor aún, poniéndolas en práctica, son parte de esa vida saludable que promete (y cumple) mantener tu memoria sana en el tiempo.

Una dieta saludable también es un gran aliado en esta misión de preservar al máximo tu cerebro y más específicamente tu memoria. Los expertos recomiendan consumir muchos vegetales, frutas y grano, esto con miras a fortalecer el sector del cerebro encargado de la memoria. Algunos alimentos específicamente recomendados para la memoria son el pescado, por el Omega 3, componente muy importante para nuestro cerebro, frutos secos, como nueces y almendras, que aparte del Omega 3, tienen un alto contenido de vitamina B6 y E, también directamente relacionadas con los procesos mentales y el cuidado de nuestro cerebro.

Descanso: Una llave maestra

Así es, el descanso diario viene a ser para nuestro organismo algo así como la carga de un móvil, es lo que nos permite rendir al máximo pero también cuidar nuestras capacidades en el tiempo. Es tan importante el adecuado descanso diario que son muchos los trastornos delicados que se relacionan con la falta de sueño, empezando por el estrés mismo, la ansiedad crónica, la pérdida de memoria y en fin, la disminución notable de nuestro rendimiento en el día a día. Escuchar música, incluso mirar algún documental de una temática de tu agrado, ayuda mucho para mantener mejor nuestra memoria.

El Alzheimer, como toda enfermedad degenerativa, en este caso a nivel mental, ha sido en la sociedad un motivo de dolor y frustración para muchos, pero para otros ha sido ese llamado a cuidar un poco mejor nuestra súper computadora, la que siempre llevamos encima, que tiene capacidades increíbles, pero que también requiere cuidados especiales: nuestro cerebro. Así, familias han aprendido que los ancianos no mejoran solo descansando en un mueble, sin nada que hacer en el día, por el contrario, ellos también pueden luchar contra la pérdida de la memoria desde casa incluso con salidas cortas, pero manteniendo conversaciones, actualizándose sobre los sucesos del momento y sobre todo, dedicándoles tiempo para crear conversaciones amenas que obliguen a sus cerebros a mantenerse activos. Una caminata diaria corta, de al menos 1 kilómetro, en grupo, es algo que poco nos cuesta, pero que puede representar, a mediano y largo plazo, la diferencia entre tener una buena memoria o inicios de Alzheimer.

En resumen, queda claro que nuestro estilo de vida sí incide en nuestra memoria, tanto desde el aspecto negativo, acostumbrándonos a automatizar todos los procesos posibles y descuidando el constante aprendizaje o prácticas diarias como la lectura o las dinámicas de ejercitación en grupo, como desde la parte positiva, aprendiendo a valorar la compañía e interacción con nuestros seres queridos, así como dedicando algún tiempo al sano entretenimiento que pueda representar un ejercicio mental desde el hogar tan sencillo como resolver un sudoku o crucigrama ocasionalmente.