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Como tener buena memoria y concentración

como tener memoria y concentracion

Cómo tener buena memoria

Algunos especialistas separan los olvidos temporales o lagunas mentales que algunas personas tenemos ocasionalmente, del camino a enfermedades graves como el Alzheimer, sin ánimo de ser alarmistas, debemos recomendar que, incluso sin que se presenten estas lagunas, nos acostumbremos a ejercitar nuestro cerebro, fortalecer la memoria y concentración, así como mantener una dieta sana o un estilo de vida que nos ayude a mejorar nuestra actividad cerebral. Todo esto puede ser determinante para prevenir la aparición de trastornos mentales. Por otro lado, incluso para los más jóvenes, será de provecho tener siempre una mente sana, una mayor capacidad de concentración y memorización, sin duda debe ser favorable para los estudios de cualquier niño/joven. No te pierdas estos beneficios en tu vida y sigue nuestros consejos sobre como tener una buena memoria y concentración:

Actividades físicas para mejorar la memoria

Es muy conveniente mantenerse activo físicamente, sobre todo si se pueden realizar ejercicios cardiovasculares cuando menos 3 veces a la semana, una caminata diaria o trote corto para los mayores bastará, se trata de ejercitar tu cuerpo para, de ese modo, oxigenar las células del cerebro.

Escuchar música clásica para mejorar la memoria

Muchos estudios sugieren que escuchar música clásica es un factor estimulante de la actividad cerebral, mejora y mantiene las funciones de nuestro cerebro, además de ayudarnos a relajarnos y de ese modo tener un descanso que nos permita repotenciar nuestras funciones cerebrales.

Resolver crucigramas o sudokus ayuda a ejercitar la memoria

Es mucho más que un entretenimiento vago, las prácticas de resolver crucigramas o sudokus obligan a tu cerebro a memorizar, a razonar, a analizar e incluso a aprender nuevas tácticas para resolver dificultades de dichos juegos. Si bien no es algo que a todos agrade, se le puede sustituir por cualquier entretenimiento que ponga en práctica tus agilidades mentales.

El estrés el aliado de la pérdida de memoria

Esta es una técnica muy recomendada por terapeutas. En los momentos de mayor estrés, cuando te das cuenta que tienes 1 semana de retraso en el pago de la electricidad o el cable, cuando te fijas que no has terminado el informe que debías presentar hoy, si eres alguien que se estresa fácilmente, seguramente empezarás a hiperventilar y/o sudar. Justo en ese momento, tienes que relajarte, alejarte del problema, colocarte los audífonos o tomar una ducha por 10 minutos, sin pensar para nada en el problema. Cuando hayas terminado, verás que tu capacidad de concentración habrá aumentado mucho y, si habías perdido algo lo encontrarás. El riesgo de actuar con tanto estrés es claro: Hacer las cosas mal y en mayor tiempo del normal, la falta de concentración jugará en tu contra, con un retraso de 1 día o 1 semana, 10 minutos no harán la diferencia fatal, toma en cuenta esta técnica para momentos de intenso estrés.

Realiza ejercicios de memoria

En este caso no nos referimos directamente a juegos como sudoku o ajedrez, para quienes no acostumbran o no entienden estos juegos, pueden hacer ejercicios tan sencillos como memorizarse 5 números de teléfono, 1 a la vez, puedes repetir el ejercicio 5 veces en distintos momentos del día para, al final, asegurarte de tener memorizados los 5 números en cuestión. Este ejercicio, con repetirlo 2 veces a la semana te ayudará. Puedes variar la modalidad, memorizándote en vez de un número de teléfono, un verso de un poema que te gusta y memorizarte uno al día, de hecho, leer poesía y memorizarla es uno de los ejercicios más gratificantes para la memoria, además de culturizarnos.

Sal de la rutina

Si hay algo que favorece la aparición y avance de enfermedades de la memoria o trastornos de la mente, es la rutina, nuestro cerebro necesita “alimentarse” toda la vida. Una falsa creencia ha sembrado en muchos la idea de que solo los niños pueden absorber y aprender continuamente del mundo que los rodea, si bien es cierto que en nuestra primera edad nuestra capacidad de aprendizaje es mucho mayor, no es menos cierto que nunca dejamos de aprender, quizás no sea viable para un adulto mayor de 88 años aprender violín o aprender a jugar futbol de campo, pero actividades y ejercicios relacionados con la memoria sí se puede.

Leer te ayuda a cuidar la salud de tu memoria

La lectura no solo ejercita nuestra imaginación y mejora nuestra cultura general, cuando leemos, ponemos en práctica partes de nuestro cerebro relacionadas directamente con nuestra memoria, como el hipotálamo o la corteza, ya que lo que leemos e incluso lo que imaginamos, también es “fotografiado” por el hipotálamo y guardado en nuestra corteza como recuerdos de nuestras vidas. Pocas cosas son más sanas y provechosas durante toda nuestra vida que hacernos del hábito de la lectura. Entre otras, tiene una ventaja muy interesante: Podemos leer prácticamente durante toda nuestra vida, a diferencia de los deportes, conducir, correr, actividades que quizás con el tiempo se vean muy limitadas al envejecer nuestro cuerpo, la lectura siempre seguirá siendo una posibilidad y de paso, nos ayudará a mantener activo y sano nuestro cerebro.

Tu memoria necesita descanso

Algunas reglas aplican prácticamente para todo. Este es el caso del descanso adecuado, nuestro cuerpo es como una máquina, una que se cansa y si no descansa correctamente, no rendirá al 100% y las fallas producto de no descansar lo suficiente, empiezan por el cerebro. Si no duermes bien, tu memoria pronto empezará a fallar, no dudes en relacionar las lagunas mentales con un descanso reducido para lo recomendable, el sueño es sagrado, cuida mucho de mantener siempre como una regla inalterable dormir las horas correspondientes.

Alimentación sana

Algunas comidas sobresalen entre otras, como el pescado por el Omega 3, pero en realidad una dieta saludable, en general, te ayudará a mantener una buena memoria y concentración. Consumir vegetales con frecuencia, comer frutas varias veces a la semana, beber café y vino (sin exagerar) también ayuda al cerebro a mantenerse sano, por el contrario, emborracharse o consumir bajo esquemas de adicción productos con alto contenido de químicos como la Coca cola, juega en contra a la hora de cuidar nuestra memoria, nuestra concentración y nuestro cerebro.